Sí, esa fruta cítrica, enorme, de cáscara gruesa, que promete ser refrescante pero que termina siendo si no se prepara bien.
Todos hemos crecido con el cuento de hadas de la "media naranja". Esa pieza divina del rompecabezas cósmico que encaja perfectamente con nosotros. La buscamos en aplicaciones de citas, en bares, o a veces aparece cuando menos la esperamos. Pero, ¿qué ocurre cuando el destino, con un sentido del humor terrible, nos envía no una dulce naranja, sino una toronja ? qu hago si mi media naranja es toronja
Ejemplo: “Últimamente siento que lo dulce de nuestra relación se está volviendo amargo. Necesito que hablemos sin interrumpirnos y que me digas algo bonito de vez en cuando, no solo críticas”. Sí, esa fruta cítrica, enorme, de cáscara gruesa,
La próxima vez que alguien te diga "busca a tu media naranja", responde con una sonrisa: "Yo no quiero mitades. Quiero una fruta entera que sepa bien, aunque sea un poco toronja, siempre que no me amargue la vida." La buscamos en aplicaciones de citas, en bares,