A simple vista, nadie le "roba" nada a Andrew Neiman. Es un baterista de jazz obsesionado con la grandeza. Su antagonista, el instructor Terence Fletcher (J.K. Simmons), es un monstruo psicológico que utiliza el miedo y la humillación como herramientas pedagógicas.
El triunfo (ganar la pelea) es robado por la mortalidad. Pero en un giro brutal, Aronofsky nos muestra que Randy prefiere el triunfo robado (morir como gladiador) a vivir una vida gris y ordinaria. Es un robo consensuado, pero robo al fin y al cabo: le roban la oportunidad de envejecer. triunfos robados 4 pelis
El Luchador es la metáfora perfecta de cómo el tiempo nos roba los triunfos que creíamos eternos. Randy no pierde por malo; pierde por humano. 4. Ciudad de Dios (2002) – El Robo de la Oportunidad Directores: Fernando Meirelles y Kátia Lund Protagonista: Alexandre Rodrigues como Buscapé A simple vista, nadie le "roba" nada a Andrew Neiman